El cura Paco, un santo en vida: aloja en su casa a criminales sin preguntarles qué hicieron.
Francisco Muñoz Valera, jerezano de 75 años, lleva cuatro décadas acogiendo en su domicilio a violadores y asesinos para ayudarlos con la reinserción: “Jamás me han hecho nada”.
Ahora trata con los reos más conflictivos del temido módulo 15 de Puerto III (El Puerto de Santa María).
En una ocasión llegó a estar a solas dentro de una sala con uno que había asesinado a un funcionario y con otro que había matado a un compañero de cárcel.