Poesías / Articulos

ENTRE REJAS

Paisaje que me saluda

si me asomo a la venta.

Reflejo de cada día,

triste espejo de mi alma.

Imagino campo abierto,

pero solo crecen vallas,

mientras recorren mis dedos

contornos de hierbas altas.

Sé que a lo lejos murmuran

los vientos entre las ramas

y que revuelos de pájaros

encienden el cielo y bailan.

Y árboles que le dan sombra

a alfombras de flores claras,

y mares limpios que ríen

bajo horizontes de plata.

Y gentes, miles de gentes

besando cada mañana,

celebrando cada tarde,

durmiendo en la esperanza

en la que yo me dormía

cuando era LIBRE y SOÑABA.

Autora: ROCIO MOLINA APARICIO.

PREMIO NACIONAL DE POESIA DE PRISIONES. 

DONDE LOS SUEÑOS SE PIERDEN

Donde los sueños se pierden.
Y donde encadenan tus ilusiones.
Donde la injusticia reina.
Y donde el pobre, come la comida de prisión.
Donde te preguntan el delito.
Y donde te enseñan lo malo.
Donde el preso nunca duerme.
Y la cárcel no descansa.
Donde el amor de tu mujer, se demuestra.
Y donde las deudas se saldan .
Donde el indigente espera un cigarro.
Y donde el listo se aprovecha.
Donde los días son meses.Y los meses se convierten en años.
Donde la lealtad siempre se demuestra
Y donde al sapo se le tapa la boca .
Donde crecí de niño, a hombre.
Y me robaron mi juventud.
Donde la sirena canta los recuentos .
Y cierran las celdas.
Donde la droga son todo problemas.
Y los problemas son de deudas .
Donde el amor de mama no falla.
Y sólo te fallan los amigos….
La prisión donde el pobre, sufre la peor condena .
Y al rico absuelven .

En la cárcel donde se sueña.

-Y te despiertan las sirenas.-

Autor: Israel Mascarós.



Poema Invictus – El texto que mantuvo vivo a Mandela

El poema Invictus, de William Ernest Henley (1849–1903), lo recitaba Nelson Mandela en los momentos más difíciles durante su cautiverio de 27 años en prisión.

El poema fue escrito después de que le cortaran la pierna a su autor tras sufrir la tuberculosis en la infancia, siendo un canto a la vida de superación. A Mandela le habían amputado la libertad; no es de extrañar que este poema le sirviera de guía y consuelo,

 

Más allá de la noche que me cubre
negra como el abismo insondable,
doy gracias a los dioses que pudieran existir
por mi alma invicta.

En las azarosas garras de las circunstancias
nunca me he lamentado ni he pestañeado.
Sometido a los golpes del destino
mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.

Más allá de este lugar de cólera y lágrimas
donde yace el horror de la sombra,
la amenaza de los años
me encuentra, y me encontrará, sin miedo.

No importa cuán estrecho sea el portal,
cuán cargada de castigos la sentencia,
soy el amo de mi destino;
soy el capitán de mi alma.

 

LETRA:

En la noche oscura que me envuelve
negra como un pozo inexpugnable
doy las gracias a los dioses siempre
por mi alma fuerte, inconquistable.

En este sobrecogedor lugar
no he gemido nunca ni he llorado
ante las puñaladas del azar jamás
me han visto postrado (bis).

Soy el dueño de mi destino.
Soy mi ángel de la guarda.
Soy un corazón que sigue vivo.
Soy el dueño de mi camino.
Soy mi ángel de la guarda.
Soy un corazón… invicto… INVICTO.

Ya no importa cuál fue mi camino
ni las mil heridas en mi espalda;
tiene un solo dueño mi destino,
capitán de mi barco y de mi alma.

Soy el dueño de mi destino.
Soy mi ángel de la guarda.
Soy un corazón que sigue vivo.
Soy el dueño de mi camino.
Soy mi ángel de la guarda.
Soy un corazón… invicto… INVICTO.


Victoria Kent,
la mujer que dignificó las cárceles españolas
y apostó por la reinserción de los presos

La abogada malagueña Victoria Kent hacia 1931.

Victoria Kent (Málaga,1891-Nueva York, 1987) fue la primera abogada española en ser colegiada, la primera mujer en actuar como defensa ante un tribunal militar y la primera en ocupar un cargo político.

Su figura destaca por ser pionera en el ámbito judicial, pero también se la recuerda por posicionarse en contra del sufragio femenino durante la II República.

Por su papel pionero y por sus aportaciones a la justicia, Kent es una de las irreemplazables en esta sección de la revista Verano libre, dedicada a recordar a algunas de las mujeres que han marcado la historia española del siglo XX en la política, la cultura, la ciencia o el deporte.

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Un trabajo con la mirada puesta en la libertad

  • Un total de 250 reclusos prestan sus servicios laborales en la prisión de Puerto 3, en un programa de destinos productivos que abarca desde las cocinas al mantenimiento.

(Diario de Cádiz – 13 diciembre 2021)

Algunos de los reclusos participantes en el taller de corte y confección de la prisión.

La Entidad Estatal de Trabajo Penitenciario,
premiada por el Día de la Constitución. Leer más…



Concepción Arenal

Fue una visitadora de prisiones licenciada en Derecho, periodista y escritora española encuadrada en el Realismo literario y pionera en el feminismo español.​ nació en El Ferrol el 31 de enero 1820. Sorteando las dificultades que en su época se oponían al acceso de las mujeres a la universidad, Concepción Arenal estudió en Madrid derecho, sociología, historia, filosofía e idiomas (teniendo incluso que acudir a clase disfrazada de hombre).

En 1847 casó con don Fernando García Carrasco, abogado y escritor, y ambos esposos colaboraron en La Iberia. Su primer libro fue la novela Historia de un corazón, y en 1851 publicó Fábulas en verso. Enviudó en 1855 y se retiró a Potes (Santander) con sus hijos, y más tarde a Galicia. Próxima al ideario de Karl Krausey de sus seguidores en España, como el influyente Francisco Giner de los Ríos, pronto fueron conocidas sus críticas a la injusticia social de su tiempo (particularmente contra la marginación de la mujer, la condición obrera y el sistema penitenciario), fundamento de un reformismo social de raíz católica.
En 1862 publicó su Manual del visitador del preso, traducido a casi todos los idiomas europeos. En 1864 fue nombrada visitadora general de prisiones de mujeres. Colaboró con Fernando de Castro en el Ateneo Artístico y Literario de Señoras, precedente de posteriores iniciativas en pro de la educación de la mujer como medio para alcanzar la igualdad de derechos. Desarrolló una intensa actividad filantrópica: fue fundadora del Patronato de los Diez, de la Constructora Benéfica y del periódico La Voz de la Caridad (1870), secretaria de la Cruz Roja de Madrid, directora de un hospital de campaña durante la Tercera Guerra Carlista…
Al mismo tiempo elaboró una amplia obra escrita, en la que reflexionaba sobre propuestas como la legitimidad de la guerra justa en defensa de los derechos humanos (Ensayo sobre derechos de gentes), la orientación del sistema penal hacia la reeducación de los delincuentes (El visitador del preso) o la intervención del Estado en favor de los desvalidos (La beneficencia, la filantropía y la caridad).Como penalista propuso una función educativa del sistema penitenciario que reformase al delincuente en lugar de castigarlo, siguiendo las ideas del reformador del derecho penal Pedro Dorado Montero.

Concepción Arenal, la madre del feminismo español

Otros de sus estudios destacados son La instrucción del puebloLa pena de deportación (premiadas por la Academia de Ciencias Morales y Políticas), Cartas a los delincuentesCartas a un obrero y a un señorLa condición de la mujer en España (publicada primeramente en inglés), El delito colectivo, etc. En la obra y en la vida de Concepción Arenal domina la esperanzadora certeza de que en la sociedad existen los elementos necesarios para consolar todos los dolores; no hay más que armonizarlos.

De sus obras sobre la condición femenina sobresalen La mujer de su casa y La mujer del porvenir. En La mujer de su casa (1895), estudió los problemas a que debía enfrentarse la mujer española de su tiempo para ocupar digna y eficazmente el puesto en que la sociedad humana la necesita. Sostuvo que era una profunda y nefasta equivocación del hombre la de mantener el principio de que la mujer perfecta “no piensa más que en su casa, en su marido y en sus hijos”. En La mujer del porvenir (1868), señaló la contradicciones en la consideración de la mujer (“Si la ley civil mira a la mujer como un ser inferior al hombre, moral e intelectualmente considerada, ¿por qué la ley criminal le impone iguales penas cuando delinque?”), combatió los prejuicios sobre la supuesta inferioridad fisiológica, moral e intelectual de la mujer y exploró las consecuencias de su acceso a la educación y al trabajo.
Concepción Arenal falleció en Vigo el 4 de febrero de 1893.