Listado de la categoría: Experiencia de vida

‘Camino de Santiago, camino de Libertad’

Ochenta presos de diez cárceles españolas
completan tres rutas distintas del Camino de Santiago

Tras recorrer las últimas etapas de los caminos francés, inglés y portugués, los reclusos se encontraron en el Monte do Gozo, punto de partida de la última jornada de la ruta jacobea.

Es el segundo año consecutivo que el departamento Pastoral Penitenciaria de la CEE pone en marcha esta iniciativa que busca ayudar a reinsertarse a los presos que cumplen condena.

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Peregrinos del Centro Penitenciario Puerto III llegan a Santiago de Compostela

EL PUERTO ACTUALIDAD

Peregrinos del Centro Penitenciario Puerto III llegan a Santiago de Compostela

  • La prisión portuense ha estado representada por nueve integrantes.
  • Más de 80 reclusos han realizado el Camino de Santiago.

Desde el pasado lunes 2 de octubre, una expedición compuesta por internos, funcionarios y voluntarios de la Pastoral Penitenciaria se han desplazado hasta tierras gallegas para participar en la segunda edición de la Salida Programada ‘Camino de Santiago, camino de Libertad’.

Un total de diez prisiones españolas se han encontrado en la mañana del sábado en Santiago de Compostela. 80 reclusos han vuelto a ser peregrinos, por segundo año consecutivo, por las distintas rutas jacobeas.

Se trata de una iniciativa puesta en marcha por el Departamento de Pastoral Penitenciaria. Una peregrinación en la que participan juntos a los presos, otro centenar de funcionarios, capellanes y voluntarios de prisiones.

Diferentes prisiones recorren el Camino…

Cada prisión realiza el Camino por una ruta diferente (camino francés, portugués, inglés…etc). El obispo de Mondoñedo-Ferrol, Mons. Fernando García Cadiñanos, responsable del departamento de Pastoral Penitenciaria, ha peregrinado con los internos de la prisión de Teixeiro (A Coruña).

Por su parte, la expedición portuense realizó el Camino Inglés comenzando su ruta desde la Torre de Hércules de la ciudad coruñesa hasta la Catedral donde se encuentran los restos del Santo.

En su último día, el Monte del Gozo fue el punto de encuentro el sábado 7 de octubre a las 10:00 de la mañana. A las 12:00 participaron en la eucaristía en la catedral de Santiago de Compostela, en la misa del peregrino. Al finalizar la misa, se entregaron la Compostela a todos los internos, voluntarios y profesionales penitenciarios que han participado en el Camino.

Desde allí, se desplazaron a San Martín Pinario donde compartieron en una comida, testimonios y experiencias con el Obispo Fernando García Cadiñanos y el director de este departamento, Florencio Roselló.

Experiencia tras el Camino de Santiago – Testimonio

TESTIMONIO DE LA PASTORAL PENITENCIARIA EN LA EXPERENCIA DEL CAMINO DEL  SANTIAGO - YouTube

El Camino bien vale una reinserción

Más de cien reclusos, de quince prisiones españolas, culminan el Camino de Santiago en una iniciativa de Pastoral Penitenciaria.

El secretario general de Instituciones Penitenciarias y el obispo responsable de la Pastoral Penitenciaria se unieron al grupo durante los últimos kilómetros.

[Artículo y fotos extraídas de varios medios de comunicación de prensa escrita]

Partieron de quince prisiones repartidas por toda España: las tres de Aragón, A Lama, Bonxe, Soto del Real, Algeciras, Puerto de Santa María, Palma de Mallorca… Acompañados por un total de cuarenta y cinco voluntarios y medio centenar de funcionarios de prisión, los reclusos iniciaron la expedición por grupos, en total trece grupos diferentes que se distribuyeron por las distintas rutas jacobeas. Eran 110 reclusos, entre ellos en torno a una docena de mujeres, que realizaron varios tramos del Camino a raíz de una iniciativa de Pastoral Penitenciaria de la Conferencia Episcopal. Florencio Roselló, el director de este departamento, resume una actividad en la que no se registró ni un solo incidente y que no necesitó de vigilancia ni Guardia Civil, «aquí no se distinguía entre presos y funcionarios, hasta el secretario general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Luis Ortiz González, hizo el último tramo como un peregrino más».

Unos días después, todos los reclusos de los trece grupos se reencontraron en el Monte do Gozo en una jornada de actividades y una comida de confraternización en San Martín Pinario, donde compartieron sus experiencias. El día se cerró con la misa del peregrino, que presidió el arzobispo de Santiago de Compostela, Julián Barrio, acompañado del obispo de Mondoñedo-Ferrol, Fernando García Cadiñanos.

Roselló insiste en visibilizar esta iniciativa que demuestra que estas personas pueden integrarse en la sociedad, «y que no son mejores ni peores que yo»; también explica que «la cárcel es un mundo lleno de fracaso. El conseguir hacer el Camino les ayuda mucho. La relación entre ellos también les viene muy bien. También han participado funcionarios que quieren hacer la experiencia con ellos y también les ayuda a vivir y relacionarse con ellos con normalidad».

La voz de los internos

Uno de los momentos más emotivos de la jornada fue escuchar el testimonio que dieron trece reclusos, uno por cada grupo, sobre la experiencia que vivieron estos días. «Nos hemos sentido capaces de volver a nuestras vidas con confianza» fueron algunos de los sentimientos que se compartieron con los testimonios. También fueron expresando, con agradecimiento, la felicidad que puede dar simplemente caminar con tu mochila; y la oportunidad y confianza que ha supuesto poder participar en esta iniciativa que algunos calificaron como «un trofeo que nunca olvidaré».

En la invocación al Apóstol, realizada por dos reclusos de Mallorca se pidió la energía moral y espiritual necesaria para la redención personal, así como la apertura de la sociedad a la dura realidad de la prisión y la mayor implicación de ésta y de los poderes públicos a los caminos de reinserción social.

No faltaron la petición de aplausos para todos los que les han acompañado en este camino y les acompañan también en su día a día en el camino dentro de la cárcel.

camino-santiago_5Una experiencia necesaria

La experiencia resultó enormemente positiva para los internos e internas que tuvieron ocasión de disfrutarla, en un ambiente de sana convivencia con los valores de esfuerzo, solidaridad, encuentro humano y espiritual, y el perdón, que el Jubileo representa.

La cárcel debe dejar de ser una realidad ignorada, y ocasiones como ésta ayudan a dar visibilidad para humanizar y normalizar esta realidad.

obramercedaria.org

Fallece Federico Linares

Carta de Pastoral a la familia de Federico Linares

Obituario

Fallece Federico Linares Castrillón, un notario con la manía de hacer el bien

  • Destacó por su participación activa en múltiples actividades de Cádiz y por su entrega desinteresada y callada en la ayuda y promoción de los más necesitados.

El notario gaditano Federico Linares Castrillón ha fallecido en Cádiz a la edad de 83 años. Jubilado desde finales de 2008, Federico Linares (Vejer, 1938), con Notaría durante décadas en la calle Churruca del casco histórico de Cádiz, fue un destacado e íntegro profesional, una persona amante de todas las tradiciones de la ciudad en las que participó activamente y, sobre todo, un ser humano comprometido y entregado, de una manera muchas veces humilde y callada, a la promoción de las personas más necesitadas, sobre todo a través de la asociación Nivel, de la que fue fundador junto al cura Alfonso Castro. Casado con María José García de Cosío, ambos fueron padres de cinco hijos.

Federico Linares nació en Vejer de la Frontera en el año 1938. Su padre era funcionario de Aduanas y con el tiempo se trasladó a Cádiz con toda la familia. Estudió la carrera de Derecho en Sevilla y posteriormente opositó con éxito para ser notario.

Comenzó a ejercer de notario en noviembre de 1969 en Villamartín, desde donde también atendió a las poblaciones de Ubrique, Olvera y Algodonales. Posteriormente, pasó por Rute, Osuna y Sanlúcar, hasta que en mayo de 1985 se trasladó definitivamente a Cádiz. Su jubilación se produjo en noviembre de 2008, cuando cumplió 70 años.

Federico Linares ha sido una persona tremendamente activa, un amante de las tradiciones gaditanas que colaboró con el Cádiz Club de Fútbol, fue notario del jurado en los concursos de agrupaciones del Falla y también rey mago en la cabalgata de la ciudad. Aficionado al flamenco y al Carnaval, y seguidor confeso a partes iguales del Cádiz y del Betis.

Pero su labor se extendió también a su compromiso con las personas más necesitadas, sobre todo a través de la Asociación Nivel, que fundó en 1991 junto al cura Alfonso Castro y otras personas comprometidas, y que se propuso luchar contra la marginación social promoviendo el trabajo, muchas veces a través de cooperativas, para un sinfín de jóvenes gaditanos de las barriadas más deprimidas de la ciudad. También participó en los programas que se pusieron en marcha en el Nuevo Madrugador y se implicó en la ayuda a los reclusos de las cárceles portuenses.

Junto al comprometido sacerdote en los años de la Transición, Federico Linares vivió su profunda fe cristiana desde la perspectiva de la solidaridad activa, entendida como una manera de cambiar la vida de las personas más pobres y en riesgo de exclusión desde su propia promoción y no solo desde la mera ayuda asistencial.

Diario de Cádiz


A pesar de que conocía su delicado estado de salud, la noticia del fallecimiento de Federico Linares Castrillón me ha impresionado hondamente. Ni sus irreprimibles ganas de vivir, ni la permanente entrega de su esposa María José, ni su cariñoso bienestar familiar, ni su generoso afán de servir a los más necesitados han sido suficientes para mantenerlo entre nosotros. Con su manera transparente de explicar con su coherente conducta el significado de la familia, del trabajo, del ocio, de la amistad, del amor y de la ayuda a los que más sufren, este hombre bueno nos ha estimulado para que rompiéramos aquellas ataduras convencionales que nos limitaban el ejercicio de la plena libertad evangélica y el armónico crecimiento humano.

A mi juicio, la clave de la admiración, del respeto y del cariño que en todos nosotros ha despertado su figura, la valoración tan positiva de su trabajo profesional y la admiración agradecida por su servicio a los marginados residen en esa modestia secreta y, al mismo tiempo, jubilosa, de un hombre que medía su felicidad por el agradecimiento de esas personas que le regalaron su apoyo, su estima, su amistad y su amor. A partir de ahora echaremos de menos el lenitivo reconfortante de sus comentarios lúcidos y de su testimonio valiente.

Tiene razón Jesús Martínez Linares por sentirse orgulloso por la vida plena de su tío Federico, un esposo y un padre ejemplar, un ciudadano comprometido, un notario cercano y servicial, un gaditano identificado con los problemas y con las aspiraciones de este rincón, que disfrutaba con su Carnaval y con su equipo de fútbol, sobre todo, un creyente esperanzado que ha entregado su vida a servir a los menos favorecidos. Junto al padre Idelfonso Castro, Federico entregó más de veinte años de su vida a la formación de los presos en la Prisión Puerto dos y a diversos proyectos de capacitación en el nuevo Madrugador. Su elevada calidad humana y su alto nivel profesional se pusieron de manifiesto, sobre todo, con su peculiar manera de evitar la tentación de caer en la superficialidad y en el exhibicionismo.

La vida de este notario que, desde joven, decidió crear una apacible familia, estaba marcada por la saludable ‘manía’ de ayudar, de servir y de hacer el bien. Cualquier momento y cualquier ocasión eran propicios para que él los convirtiera en oportunidades para escuchar y para atender las demandas, muchas veces silenciosas, de los demás. Estaba dotado de una singular habilidad para explicar con su conducta de manera clara los valores humanos. Era un certero observador de la cotidianidad que, con su sencillez encantadora, arrancaba nuestros mejores sentimientos de benevolencia; con su trato a los desfavorecidos nos acercaba a quienes pedían pan o ansiaban libertad, y con su finura intelectual nos redimía de la mediocridad. Poseía un extraordinario sentido de lo real unido a un sentimiento de esperanza, gracias a acercamiento y su comprensión vividos desde el fondo de sus entrañas, desde las fibras más íntimas de su conciencia.

Con su esposa María José -incansable en su entrega servicial, gozosa y esperanzada-, con sus hijos Federico, Joaquín, María José, Esperanza y Oliva, somos muchos los familiares, los amigos y los compañeros que sentimos dolor por esta pérdida. Que descanse en paz.

José Antonio Hernández Guerrero (Diario de Cádiz)

El cura Paco, el ‘Rey Mago’ de los presos

Con 77 años y tras superar un cáncer, el delegado de la pastoral penitenciaria de la Diócesis Asidonia-Jerez, Francisco Muñoz, se ordenó hace medio siglo como sacerdote y desde 1979 ha estado “acompañando y escuchando” a reclusos.

“Mis dos pulmones de cura me han mantenido
uno en la prisión y otro en las misiones”

Entrevista: lavozdelsur

fundacion prolibertas

Fundación Prolibertas

Conocemos el proyecto “Construyendo historias de vida.” de la Fundación Prolibertas. Leer más

La reinserción penitenciaria. Experiencia de Vida pastoral penitenciaria Asidonia Jerez

Dejarse preguntar: La reinserción penitenciaria. Experiencia de Vida

Pastoral Penitenciaria de la Diócesis de Asidonia Jerez lleva a las aulas del I.E.S. Pino Montano (Sevilla) el testimonio de sus voluntarios. Pepe Ibáñez, voluntario de Pastoral, ha respondido a las preguntas de los alumnos sobre el día a día de nuestra Pastoral. Leer más