Dejarse preguntar: La reinserción penitenciaria. Experiencia de Vida
Pastoral Penitenciaria de la Diócesis de Asidonia Jerez lleva a las aulas del I.E.S. Pino Montano (Sevilla) el testimonio de sus voluntarios. Pepe Ibáñez, voluntario de Pastoral, ha respondido a las preguntas de los alumnos sobre el día a día de nuestra Pastoral.
Alumnos del Ciclo Formativo de Grado Superior de Animación Sociocultural y Turística del I.E.S. Pino Montano (Sevilla) han tenido la oportunidad de escuchar los testimonios de un padre (Juan Luis) cuyo hijo sufre condena debido a la droga. Juan Luis ha contado a los chicos, con toda la crudeza, cómo una familia se desmorona cuando entra la droga en casa por medio de un hijo. Su testimonio ha calado en los chicos y chicas que el pasado once de mayo han participado en una jornada que ha llevado por título: “Dejarse preguntar: la reinserción penitenciaria. Experiencia de Vida”. Pero sin duda, han sido la palabras de Juan José (6 años de condena por tráfico de droga a gran escala) y el testimonio de amor de su pareja, Eva (quien se enamoró de Juan José cuando este estaba ya en el CIE) las que animaron a los alumnos a preguntar sobre muchísimas cuestiones de calado social. Juan José, encofrador de profesión, descubrió el dinero fácil con la droga. La vida fácil -dijo- no es buena vida.

“La vida fácil no es buena”, dice Juan José a los alumnos del I.E.S. Pino Montano (Sevilla) quien pasó seis años en prisión por tráfico de drogas a gran escala. Con su pareja Eva comparten con los alumnos su experiencia de vida.
Por su parte, José Ibáñez (65 años) voluntario de Pastoral Penitenciaria de la Diócesis de Asidonia Jerez desde hace 14 años, compartió sus experiencias dentro y fuera de prisión. Nuestro querido Pepe contó a estos alumnos que merece la pena entregar el tiempo a quienes, por infinidad de circunstancias, se ven arrastrados al mundo de la cárcel.





