Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente visitan las TRES cárceles de El Puerto
Los Reyes Magos han visitado los centros penitenciarios I, II y III de El Puerto.
Luis (nombre ficticio) lleva pocas semanas cumpliendo pena de cárcel en Puerto III. Aún no duerme por las noches pensando cómo es posible haber llegado hasta aquí, no se cree la realidad que está empezando a vivir. Todo para él es nuevo. No conoce la “jerga taleguera”; el lenguaje de las manos para comunicarse a larga distancia, tras las ventanas, le parece imposible de aprender y para colmo todos los presos están mezclados…, por eso desconfía.
Es el instinto de protección que todo interno desarrolla nada más llegar para no meterse en problemas. Ángel (también nombre ficticio) el más nervioso del patio, está con Luis en el módulo. Hoy se comporta casi como un niño y eso que ya pasó la treintena dos veces, aunque por la pinta podría decirse que tres. Son las diez y media del cuatro de enero y con una sonrisa le cuenta al nuevo que se prepare porque “hoy vienen los Reyes Magos a visitarnos”.
Tras una carcajada y un chiste con poca gracia, Luis le devuelve una mueca de sonrisa, para no deslucir tanta felicidad. Por megafonía anuncian a los internos que bajen al patio. ¡No es posible! piensa Luis cuando al fondo oye la algarabía de gente cantando villancicos. Poco a poco se da cuenta de la presencia de tres Reyes Magos, ¡con sus correspondientes pajes! También hay funcionarios y las máximas autoridades de la cárcel.
El nuevo interno se pone un poco nervioso; tal vez sería mejor decir confuso. El estado propio de todo recién llegado que piensa que todo lo que aquí sucede no va con él, pero al rato acaba contagiándose de la alegría que produce este ambiente de felicidad enjaulada en cuerpos, doble y triplemente condenados. Al rededor los presos sonríen y se suman a la celebración. Quienes encarnan a Sus Majestades y los pajes son sus propios compañeros, pero él aún no lo sabe. Dos voluntarios de la Pastoral Penitenciaria acompañan a la comitiva real. La gente canta y saluda a los magos de oriente.
Los voluntarios que han participado en esta iniciativa.
La Pastoral Penitenciaria pasa por ser una de las iniciativas católicas más incomprendidas por parte de la sociedad española, e incluso incómoda también para algún sector que acepta las “bienaventuranzas” a modo de mantra religioso, pero no tendría escrúpulos en aplaudir la implantación de la prisión permanente revisable. En un reciente Congreso Nacional celebrado en Madrid sus integrantes reclamaron a la Iglesia, al Gobierno central, a los medios de comunicación y a la sociedad en su conjunto, otro modelo de Justicia, menos punitiva y más restaurativa, que atienda con especial sensibilidad a las personas que sufren enfermedades mentales y que están en prisión porque la sociedad es la única alternativa que les brinda.
En los patios y comedores de los módulos de Puerto I, Puerto II y Puerto III, los voluntarios han concluido una campaña que iniciaron a mediados de noviembre. Gracias a las donaciones recibidas se ha podido sufragar: calendarios, guates, calcetines, caramelos…, todos ellos debidamente presentados en bolsitas que han preparado mujeres y hombres de diferentes parroquias de la Diócesis de Asidonia Jerez. En total 1715 bolsas con regalos que ya tienen presos como Luis. “Nunca tendremos tanto tiempo ni suficiente oportunidad para agradeceros todo lo que hacéis por nosotros”, dijo uno de los internos a Guillermo González, secretario de esta pastoral. “La Asociación Siloé ha aportado este año una furgoneta (“es el mejor dromedario que hemos tenido”, interrumpe un voluntario) para transportar los regalos”, retoma Guillermo quien añade que una cosa muy bonita que dijo Curro (sacerdote) a la entrega de los regalos a los chavales en el módulo, después de cantar un villancico era que todos estos regalos no eran sólo de la Pastoral Penitenciaria, sino que era la implicación de muchísima gente que había colaborado con su donación y entrega de regalos. Que mucha gente está sensibilizada y creen que la reinserción es posible.
La Pastoral Penitenciaria de la Diócesis de Asidonia Jerez se muestra agradecida a los funcionarios de las tres prisiones. Gracias a ellos los Reyes Magos han podido traer esperanza en forma de regalitos. La labor de Pastoral también ha sido reconocida por la propia institución ya que atiende diariamente a todos los reclusos y reclusas que precisan asistencia y así lo comunican (especialmente a quienes no tienen recursos económicos). “Lo que comenzamos en 2016 con la entrega de mantecados y polvorones vamos cada año mejorando con pequeños regalos permitidos por Instituciones Penitenciarias, que les viene bien a los hombres y mujeres que cumplen condenas privados de libertad, no de dignidad, respeto o amor como lo entendemos los cristianos”, dice Paco Muñoz, el Cura Paco, delegado de la Pastoral.
Además, sirve para concienciar a la sociedad de que otro tipo de justicia es posible, pues las estadísticas demuestran que la mayoría de los que acaban cumpliendo condena son gente sin recursos, los pobres, en definitiva. Todos como sociedad deberíamos de sentirnos un poco responsable de esta realidad. Por su parte, el cura Curro se felicita porque “los Reyes Magos obraron el milagro de mover el corazón de quienes han colaborado con dinero o entregando algún regalo. Para los internos y para los voluntarios y voluntarias de esta Pastoral lo mejor es saber que hay personas que frente al olvido y la exclusión, en estos días se acuerdan de ellos. Son hermanos y hermanas nuestras que experimenta amor y esperanza gracias al milagro hecho por los Magos de Oriente”.
En Solidarios, conocemos de cerca la iniciativa de Paco Muñoz y de la diocésis de Asidonia-Jerez, que desde hace seis años preparan regalos para los presos de las tres prisiones que atienden (Puerto I – II – III).
Así llegan a entregar entre 2000 y 2500 regalos, porque su objetivo es que ningún interno de quede sin regalo. Junto al regalo un poco de conversación y comprensión, lo que ayuda a humanizar las cárceles.
El proyecto lo hacen posible los alrededor de 55 voluntarios que entran en la prisión, otra decena trabaja en la calle. Calcetines, gorros, guantes, pasatiempos, sudaderas, caramelos… son algunos de los regalos que reciben cada año por estas fiestas.
La campaña sirve también para concienciar a todos, especialmente los niños, de la existencia de las cárceles y de la necesidad de la solidaridad.
Junto a estas actividades, la pastoral Penitenciaria tienen un taller de radio que les permite integrar y humanizar a los presos. Llevan 10 años trabajando con los internos de Puerto 3 y han obtenido un total de 5 premios por la iniciativa.
El cura Paco Muñoz, delegado de Pastoral Penitenciaria, analiza el mundo de la cárcel y presenta la campaña de Reyes para casi 2.000 reclusos en la que invita a la participación
El viernes de la 2º Semana de Adviento invita a reflexionar sobre la esperanza en ‘El Espejo de Asidonia-Jerez’. La aguardamos para nosotros y, en el marco de la conversión especialmente propia en este tiempo de preparación de la Navidad, nos urgimos desearla para todos. Es posible que, de cuantas acciones específicas realiza la Iglesia diocesana para la sociedad en su conjunto, pocos lugares como las prisiones puedan ser marco de la mayor de las desesperanzas. Leer más
https://pastoralprision.es/wp-content/uploads/2021/04/logopastoralp-300x138.png00Guillermo Gonzlaezhttps://pastoralprision.es/wp-content/uploads/2021/04/logopastoralp-300x138.pngGuillermo Gonzlaez2021-12-10 18:14:512025-08-23 09:11:06La Iglesia en prisiones: “Cuando las conocemos conseguimos liberarnos de las rejas de fuera”