24 Septiembre – Ntra. Sra. de la Merced
Patrona de Pastoral Penitenciaria

Palabras del P. Francisco
en la cárcel de Montorio (Verona) – 18 mayo 2024
Queridos hermanos y hermanas …
Para mí, entrar en una cárcel es siempre un momento importante, porque la cárcel es un lugar de gran humanidad. Sí, es un lugar de gran humanidad. De humanidad probada, a veces fatigada por dificultades, sentimientos de culpa, juicios, incomprensiones, sufrimientos, pero al mismo tiempo cargada de fuerza, de deseo de perdón, de deseo de rescate.
Y en esta humanidad, aquí, en todos vosotros, en todos nosotros, está presente hoy el rostro de Cristo, el rostro del Dios de la misericordia y del perdón. No olviden esto: Dios perdona todo y perdona siempre, en esta humanidad, aquí, en todos ustedes. Esta sensación de mirar al Dios de la misericordia.
Conocemos la situación de las cárceles, a menudo superpobladas, con las consiguientes tensiones y fatigas. Por eso quiero deciros que estoy cerca de vosotros, y renuevo el llamamiento, especialmente a cuantos pueden actuar en este ámbito, para que se continúe trabajando por la mejora de la vida carcelaria.
Una vez, una señora que trabajaba en las cárceles y tenía una buena relación con las reclusas -pero era una cárcel de mujeres-, una madre de familia, muy humana la señora, me dijo que ella era devota de una santa. “¿Pero qué santa?” – “Santa Porta” – “¿Por qué?” – “Es la puerta de la esperanza”. Y todos vosotros debéis mirar a esta puerta de la esperanza. No hay vida humana sin horizontes. Por favor, no pierdas los horizontes, que se verán a través de esa puerta de la esperanza.
Con dolor he sabido que lamentablemente aquí, recientemente, algunas personas, en un gesto extremo, han renunciado a vivir. Es un acto triste, éste, al que solo una desesperación y un dolor insostenibles pueden llevar. Por eso, mientras me uno en la oración a las familias y a todos vosotros, quiero invitaros a no ceder al desaliento, a mirar la puerta como la puerta de la esperanza.
La vida siempre es digna de ser vivida, ¡siempre!, y siempre hay esperanza para el futuro, incluso cuando todo parece apagarse. Nuestra existencia, la de cada uno de nosotros, es importante -nosotros no somos material de desecho, la existencia es importante-, es un don único para nosotros y para los demás, para todos, y sobre todo para Dios, que nunca nos abandona, y que de hecho sabe escuchar, alegrarse y llorar con nosotros y perdonar siempre. Con Él a nuestro lado, con el Señor a nuestro lado, podemos vencer la desesperación…
Dios es uno: nuestras culturas nos han enseñado a llamarlo con un nombre, con otro, y a encontrarlo de diferentes maneras, pero es el mismo padre de todos nosotros. Es uno. Y todas las religiones, todas las culturas, miran al único Dios de diferentes maneras. Nunca nos abandona. Con Él a nuestro lado, podemos vencer la desesperación y vivir cada instante como el momento oportuno para volver a empezar. A empezar de nuevo.
Hay una bonita canción piamontesa que dice así:
“En el arte de ascender,
lo que importa no es no caer,
sino no permanecer caído”.
Y a todos los que trabajamos en esta cárcel, también como voluntarios, a los familiares, a todos nosotros, les digo una cosa: es lícito mirar a una persona de arriba abajo solo una vez: para ayudarle a levantarse. Por eso, en los peores momentos, no nos encerremos en nosotros mismos: hablemos con Dios de nuestro dolor y ayudémonos mutuamente a llevarlo, entre compañeros de camino y con las personas buenas que tenemos a nuestro lado. No es debilidad pedir ayuda, no: hagámoslo con humildad y confianza y humanidad. Todos nos necesitamos unos a otros, y todos tenemos derecho a esperar, más allá de toda historia y de todo error o fracaso. Es un derecho la esperanza, que nunca defrauda. Nunca.
Dentro de unos meses comenzará el Año Santo: un año de conversión, renovación y liberación para toda la Iglesia; un año de misericordia, en el que dejar el lastre del pasado y renovar el impulso hacia el futuro; en el que celebrar la posibilidad de un cambio, para ser y, cuando sea necesario, volver a ser verdaderamente nosotros mismos, dando lo mejor. Que esta sea también una señal que nos ayude a levantarnos y a retomar en nuestras manos, con confianza, cada día de nuestra vida.
Estimadas amigas y queridos amigos, gracias por este encuentro. Os digo la verdad: me hace bien. Me estáis haciendo bien, gracias. Seguimos caminando juntos, porque el amor nos une más allá de cualquier tipo de distancia. Os recuerdo en la oración y os pido, por favor, que recéis por mí: ¡a favor, no en contra! Recen por mí. Y no se olviden: “En el arte de subir lo que importa no es no caer, sino no permanecer caído”. Gracias.
Y ahora voy a dar un regalo a la cárcel… He pensado en una virtud que Dios tiene, y que nosotros olvidamos, ¿no? Porque Dios tiene tres virtudes principales: cercanía, compasión y ternura. Dios está cerca de todos nosotros, Dios es compasivo y Dios es tierno. Y pensé en la ternura -no se habla tanto de la ternura-, pensé en este regalo: la Virgen con el niño, que es precisamente un gesto de ternura. Y también pensé que la figura de María es una figura común tanto al cristianismo como a los musulmanes, es una figura común, nos une a todos.

Quisiera daros la bendición, pero la daré en silencio, para que cada uno la reciba de Dios en la forma que crea. Un minuto de silencio y les doy la bendición a todos.
Que el Señor os bendiga,
os ayude a seguir siempre adelante,
os consuele en la tristeza
y sea vuestro compañero en la alegría.
Amén.
Semana de la Pastoral Penitenciaria 2024
ABRAZADOS A LA ESPERANZA
Este Año Jubilar de la Esperanza es para nosotros una oportunidad de cara a alumbrar alternativas, propuestas, acciones y líneas pastorales que nos lleven a llenar el corazón de cada persona privada de libertad.
El Papa Francisco ha convocado un Jubileo ordinario para el año 2025 bajo el lema “LA ESPERANZA NO DEFRAUDA”. Cada Año Jubilar, convocado por el Papa, se inicia con la apertura de la “Puerta Santa” en la Basílica de San Pedro y también en aquellas otras basílicas y catedrales, designadas por el Papa en todo el mundo.
El Papa nos invita a trazar “caminos de esperanza” para todos los ámbitos de la vida personal, familiar, social y eclesial; y, especialmente, a abrir “puertas a la esperanza” para quienes se hallan sometidos a la experiencia límite de vivir sin perspectivas de futuro porque se les han cerrado todas las puertas de cara a ser y sentirse como personas realizadas.
Sin duda que hay signos evidentes en nuestro mundo que hacen dudar de que sea factible esta propuesta del Papa para vivir en la esperanza, pero es imprescindible que, desde la conciencia cristiana, estamos llamados a ser signos tangibles de esperanza para las personas y las situaciones que amenazan con anular la fuerza transformadora que supone el “vivir en la esperanza”, tanto para las personas como para el ámbito social.
El Papa nos propone “mirar el mundo con esperanza” desde la perspectiva del Evangelio. Para nosotros, los que vivimos el compromiso vocacional de ser “misioneros y evangelizadores” desde la Pastoral Penitenciaria tenemos la tarea de llenar de esperanza ese vacío tan destructor, a todos los niveles, que sufren nuestros hermanos los presos.
Este Año Jubilar de la Esperanza es para nosotros una oportunidad de cara a alumbrar alternativas, propuestas, acciones y líneas pastorales que nos lleven a llenar el corazón de cada persona privada de libertad durante ese “peregrinar” en el tiempo del cumplimiento de su condena, y que suponga trazar caminos de esperanza en la reconstrucción de su vida ética, moral y de fe, así como el de la reafirmación de su vida familiar y social. Se trata de animar y estimular a que cada una de ellas sienta la necesidad de rehacer su vida, sus principios y valores, y que renazca en su interior la necesidad de estar “abrazado a la esperanza” como motor que le impulse a proyectar su vida hacia la libertad verdadera.
Es muy necesario mantenernos vinculados con la esperanza, pues de ella nos nutrimos, y con ella vivimos por la fuerza de la fe y del amor en Cristo resucitado. También es importante que, desde la Pastoral Penitenciaria, ejerzamos esa influencia positiva con propuestas y sugerencias factibles a la Institución Penitenciaria de cara a que se vayan abriendo para los internos e internas aquellas puertas, que permanecen aún cerradas o semiabiertas, tales como la dotación de Equipos de profesionales para llenar el vacío existencial que supone la eterna inacción en la prisión, con programas educativos, culturales, terapéuticos, formación profesional, atención especial a los enfermos mentales, etc.; así como medidas alternativas que favorezcan sobremanera la disminución de la permanencia en prisión, la concesión de permisos y terceros grados, la integración laboral y social, etc.
El Papa nos insta a favorecer una “alianza social para la esperanza, que sea inclusiva y no ideológica”. Desde esta Semana de Pastoral Penitenciaria, preparatoria para la Fiesta de Nuestra Madre de la Merced, vamos a ir abriendo caminos de Esperanza que nos lleven a adentrarnos en el corazón de nuestra Iglesia y de la conciencia de los cristianos para conseguir que todos abramos nuestros corazones y podamos acompañar a nuestros hermanos privados de libertad en su proceso de vivir su presente y de mirar su futuro con esperanza, siempre “abrazados a la esperanza que nunca defrauda” sabiendo que en esa lucha hay muchos pies que les acompañan, muchas manos que les abrazan y muchos corazones que les aman.
DOSSIER SEMANA DE LA PASTORAL PENITENCIARIA 2024 (Descargar)
24 Septiembre – Ntra. Sra. de la Merced
24 Septiembre – Ntra. Sra. de la Merced
Patrona de Pastoral Penitenciaria
Palabras del P. Francisco
en la cárcel de Montorio (Verona) – 18 mayo 2024
Queridos hermanos y hermanas …
Para mí, entrar en una cárcel es siempre un momento importante, porque la cárcel es un lugar de gran humanidad. Sí, es un lugar de gran humanidad. De humanidad probada, a veces fatigada por dificultades, sentimientos de culpa, juicios, incomprensiones, sufrimientos, pero al mismo tiempo cargada de fuerza, de deseo de perdón, de deseo de rescate.
Y en esta humanidad, aquí, en todos vosotros, en todos nosotros, está presente hoy el rostro de Cristo, el rostro del Dios de la misericordia y del perdón. No olviden esto: Dios perdona todo y perdona siempre, en esta humanidad, aquí, en todos ustedes. Esta sensación de mirar al Dios de la misericordia.
Conocemos la situación de las cárceles, a menudo superpobladas, con las consiguientes tensiones y fatigas. Por eso quiero deciros que estoy cerca de vosotros, y renuevo el llamamiento, especialmente a cuantos pueden actuar en este ámbito, para que se continúe trabajando por la mejora de la vida carcelaria.
Una vez, una señora que trabajaba en las cárceles y tenía una buena relación con las reclusas -pero era una cárcel de mujeres-, una madre de familia, muy humana la señora, me dijo que ella era devota de una santa. “¿Pero qué santa?” – “Santa Porta” – “¿Por qué?” – “Es la puerta de la esperanza”. Y todos vosotros debéis mirar a esta puerta de la esperanza. No hay vida humana sin horizontes. Por favor, no pierdas los horizontes, que se verán a través de esa puerta de la esperanza.
Con dolor he sabido que lamentablemente aquí, recientemente, algunas personas, en un gesto extremo, han renunciado a vivir. Es un acto triste, éste, al que solo una desesperación y un dolor insostenibles pueden llevar. Por eso, mientras me uno en la oración a las familias y a todos vosotros, quiero invitaros a no ceder al desaliento, a mirar la puerta como la puerta de la esperanza.
La vida siempre es digna de ser vivida, ¡siempre!, y siempre hay esperanza para el futuro, incluso cuando todo parece apagarse. Nuestra existencia, la de cada uno de nosotros, es importante -nosotros no somos material de desecho, la existencia es importante-, es un don único para nosotros y para los demás, para todos, y sobre todo para Dios, que nunca nos abandona, y que de hecho sabe escuchar, alegrarse y llorar con nosotros y perdonar siempre. Con Él a nuestro lado, con el Señor a nuestro lado, podemos vencer la desesperación…
Dios es uno: nuestras culturas nos han enseñado a llamarlo con un nombre, con otro, y a encontrarlo de diferentes maneras, pero es el mismo padre de todos nosotros. Es uno. Y todas las religiones, todas las culturas, miran al único Dios de diferentes maneras. Nunca nos abandona. Con Él a nuestro lado, podemos vencer la desesperación y vivir cada instante como el momento oportuno para volver a empezar. A empezar de nuevo.
Hay una bonita canción piamontesa que dice así:
“En el arte de ascender,
lo que importa no es no caer,
sino no permanecer caído”.
Y a todos los que trabajamos en esta cárcel, también como voluntarios, a los familiares, a todos nosotros, les digo una cosa: es lícito mirar a una persona de arriba abajo solo una vez: para ayudarle a levantarse. Por eso, en los peores momentos, no nos encerremos en nosotros mismos: hablemos con Dios de nuestro dolor y ayudémonos mutuamente a llevarlo, entre compañeros de camino y con las personas buenas que tenemos a nuestro lado. No es debilidad pedir ayuda, no: hagámoslo con humildad y confianza y humanidad. Todos nos necesitamos unos a otros, y todos tenemos derecho a esperar, más allá de toda historia y de todo error o fracaso. Es un derecho la esperanza, que nunca defrauda. Nunca.
Dentro de unos meses comenzará el Año Santo: un año de conversión, renovación y liberación para toda la Iglesia; un año de misericordia, en el que dejar el lastre del pasado y renovar el impulso hacia el futuro; en el que celebrar la posibilidad de un cambio, para ser y, cuando sea necesario, volver a ser verdaderamente nosotros mismos, dando lo mejor. Que esta sea también una señal que nos ayude a levantarnos y a retomar en nuestras manos, con confianza, cada día de nuestra vida.
Estimadas amigas y queridos amigos, gracias por este encuentro. Os digo la verdad: me hace bien. Me estáis haciendo bien, gracias. Seguimos caminando juntos, porque el amor nos une más allá de cualquier tipo de distancia. Os recuerdo en la oración y os pido, por favor, que recéis por mí: ¡a favor, no en contra! Recen por mí. Y no se olviden: “En el arte de subir lo que importa no es no caer, sino no permanecer caído”. Gracias.
Y ahora voy a dar un regalo a la cárcel… He pensado en una virtud que Dios tiene, y que nosotros olvidamos, ¿no? Porque Dios tiene tres virtudes principales: cercanía, compasión y ternura. Dios está cerca de todos nosotros, Dios es compasivo y Dios es tierno. Y pensé en la ternura -no se habla tanto de la ternura-, pensé en este regalo: la Virgen con el niño, que es precisamente un gesto de ternura. Y también pensé que la figura de María es una figura común tanto al cristianismo como a los musulmanes, es una figura común, nos une a todos.
Quisiera daros la bendición, pero la daré en silencio, para que cada uno la reciba de Dios en la forma que crea. Un minuto de silencio y les doy la bendición a todos.
Que el Señor os bendiga,
os ayude a seguir siempre adelante,
os consuele en la tristeza
y sea vuestro compañero en la alegría.
Amén.
C.P. Teixeiro – A Coruña
TRECE TV
SOLIDARIOS POR UN BIEN COMÚN
Pastoral Penitenciaria – 25 Mayo 2024
Vídeo…
Nos acercamos a la labor de la pastoral penitenciaria en torno al Centro Penitenciario de Teixeiro (entre Santiago y Coruña).
Visitamos el centro (enfermería, capilla, módulo de respeto…) y hablamos con algunos funcionarios y el director de la cárcel valorando positivamente el trabajo de la Iglesia. Hablamos también con algunos internos.
Después, visitamos junto al capellán de la prisión algunos de los pisos que tienen en la diócesis para los internos que salen de permiso y no tienen un lugar donde ir. Hablamos con algunos de ellos que nos contaban emocionados como había podido hacer el Camino de Santiago gracias a la Pastoral Penitenciaria.
Charla-coloquio: Prevención y sensibilización
Charla-coloquio en el Colegio San Felipe Neri – Cádiz
Días 19-23-27 de Abril 2024
Alumnos de Bachillerato y Confirmación
Participantes:
– 3 internos del CIS – Centro de Inserción Social Puerto II – Jerez
– 2 funcionarios del CIS
– 3 voluntarios de la Pastoral Penitenciaria
Campaña de Reyes
Preparación de los regalos para las personas presas en los centros penitenciarios Puerto I, II y III
Un total de 1800 bolsas serán repartidas el 4 de enero de 2024
Vídeo…
¡¡¡Gracias a todos los colaboradores por hacer realidad este mágico proyecto!!!
FELICITACIÓN DE NAVIDAD
Villancico compuesto e interpretado por un interno de C.P. Puerto III…
ENTREVISTAS RADIO Y TV
COSTA NOROESTE TV
Contigo: Entrevista con Francisco Muñoz Varela
(Cura Paco)
Hoy hablamos de la pastoral penitenciaria o, lo que es lo mismo, la iglesia en las cárceles (4 diciembre de 2023).
Paco Muñoz en ‘Las mañanas de Radio Esquina’ (Sanlúcar de Barrameda)
Pastoral Penitenciaria Asidonia-Jerez
29-11-23
Guillermo González en ‘Frontera Radio’ (Jerez)
Pastoral Penitenciaria Asidonia-Jerez
La atención a las personas presas en las cárceles de la diócesis de Jerez nos acerca a una realidad que no queremos ver.
En esta entrevista, Guillermo, uno de los voluntarios que atiende en las cárceles, nos muestra esta realidad. 27-11-23
Carcelero suéltame…
Que me espera una morena en la puerta.
Carcelero suéltame.
que quiero secar sus lagrimas,
que no soy ningún ladrón
que yo a nadie le he robado,
por defender una opinión
me siento siempre amarrado,
Mi piel que está envejecida
y añora los fríos del monte
y el calor de cada día
y asomarse al horizonte,
y asomarse al horizonte
con mi trabajo por guía.
Yo quiero tener otra vez
mis manos encallecidas,
abre la puerta y déjame,
déjame buscar la vida.
Mi piel que está envejecida
y añora los fríos del monte
y el calor de cada día
y asomarse al horizonte
con mi trabajo por guía.
Manuel Sánchez Pernía / Pepe Suero
Campaña de Reyes
REYES MAGOS PARA LAS PERSONAS PRESAS
Un año más, la Pastoral Penitenciaria de Asidonia-Jerez lleva a cabo la campaña de los Reyes Magos.
Esta actividad no tiene otro fin que llevar la luz de la Navidad a las personas que se encuentran en los centros penitenciarios de El Puerto de Santa María, y de esta forma puedan disfrutar de unas chispas de alegría en el día de Reyes.
La Navidad nos habla de regalos, de generosidad, de solidaridad. Y la Iglesia está ahí, junto a las personas pobres, junto a las privadas de libertad. La Iglesia es el villancico que hace tiempo que no han cantado, la felicitación que nunca han recibido, el abrazo que llevan tiempo esperando, los Reyes Magos que llevan muchos años sin que les visiten.
Son días especiales, días diferentes, pero que tocan lo profundo de internos e internas. Son días que necesitan presencia, palabra, acompañamiento.
EL MIRADOR 23 11 23 Onda Cádiz TV
(Del minuto 27 al 44)
Programa SOL Y PASIÓN – 101 TV (15 noviembre)
(Entrevista a la Pastoral Penitenciaria a partir del minuto 28)
La cárcel, en el corazón de la Iglesia – SEPAP
SEPAP
Secretariado Pastoral Penitenciaria
XXXIV Jornadas Nacionales de capellanes y delegados
Madrid, 23-25 octubre de 2023
Ver ponencias… https://www.youtube.com/@sepapsecretariadopastoralp5238/videos
GUÍA «AL SALIR DE PRISIÓN»
Publicada por la Pastoral Penitenciaria de la diócesis de Getafe -a través del voluntariado de la Asoc. Entre Pinto y Valdemoro– y la Clínica Jurídica de la Universidad Rey Juan Carlos, la Guía es un recurso útil para las personas que vuelven a la vida en libertad y para las entidades que les prestan asistencia, recopilando las principales prestaciones a las que pueden tener acceso, la información básica necesaria para desenvolverse en la vida social y las entidades a las que pueden recurrir en función de la situación en la que se encuentren.
Pero por su contenido, procedimientos y recursos, es un instrumento útil para cualquier entidad, profesional o voluntario que trabajan con personas en riesgo de exclusión social.